Dios sabe que It Takes Two no me gustó demasiado. Lo jugué con una persona especial y es verdad que tiene alguna parte chula, pero para mí fue tremenda decepción después de los anteriores juegos del estudio (que me súper encantan).
Así que mis expectativas con Split Fiction estaban muy bajitas, ya que básicamente es la misma estructura en otro universo. Pero adoro a Josef Fares y me gustan muchísimo los juegos cooperativos en local, así que igualmente lo compré de salida. Creo que nunca tanta gente me ha pedido jugar algo juntos xDDD. Cada uno de mis amigos, compañeros de trabajo, colegas varios… a todos dije que no porque ya me comprometí con la primera persona que me lo pidió. Lamentablemente, no hubo manera de quedar con él, así que acabé abriendo la puerta a un nuevo compañero.
(Y ahora se abrió el plazo de pedirme como compi para rejugarlo usando al otro personaje, aunque creo que Erucules ya se lo ha adjudicado :P).
Enseguida me di cuenta de que Split Fiction es mucho, muchísimo, inmensamente mejor que su predecesor. Ahora sí, el batiburrillo de propuestas derrocha originalidad y prácticamente no baja el listón en ningún momento. El ritmo es excelente, el cooperativo es muy, muy divertido y el universo que se presenta es suficientemente interesante. Las historias, en su superfície, son bastante previsibles (sin spoilers; todos los misterios ya los vi venir demasiado pronto xD), pero entre líneas, incluso en las propias mecánicas, puedes ver una capa profunda y conmovedora sobre la naturaleza de las interacciones humanas. Aún así, si no te enteras de nada de lo que realmente está contando y vas por la vida como [censored] sin cabeza, se disfruta mucho porque la ejecución es muy buena y efectiva 🙂
No sé ni cómo surgió, pero durante la fiesta de trabajo de octubre, Miki y yo decidimos que íbamos a jugarlo juntos durante mi viaje de noviembre a Estocolmo. Solo estuve 10 días y entre semana trabajábamos, así que exprimimos a fondo los findes e incluso algún día laboral por la tarde (>o<)
Yo movía a Mio y él movía a Zoe. La elección se basó en que Mio tiene las líneas del traje de color rosa.
Luego resultó que solo yo podía ser Mio y solo él podía ser Zoe. Los personajes se parecían demasiado, DEMASIADO, a nosotros mismos. De hecho, todo el juego en sí mismo estaba siendo un reflejo exacto de nuestra súper amistad. ¡Y entonces lo entendí todo! No importa si estamos sentaditos en el banco charlando, o estudiando los patrones de un jefe-miedo ancestral. No importa si estamos yendo en moto a toda castaña, volando con controles infames o siendo cerditos en el barro. Dentro de la burbuja, nuestra anomalía, lo único que importa es EL PLATINO.

Como teníamos tiempo limitado, jugamos mucho y descansamos muy poco. El ritmo que llevábamos estaba pasando factura a nuestros cuerpos 3D y las horas antes de mi avión eran cada vez menos. Me quedé a dormir en su casa varias veces, cubrimos la ventana con un edredón para tapar el reflejo en la tele de las 2 horas de sol a las 10 de la mañana y nos alimentábamos gracias a que Miki tiene un poco más sentido de la realidad que yo xD. ¡Me lo pasé en grande! Templo del vicio absoluto y eterno desbloqueado.
Pero no hay éxito sin sufrimiento, y este vino en forma de trofeo coleccionable buggeado. NOOOO. Nada más frustrante que un trofeo que no salta cuando debería saltar, con toda la comunidad teniendo problemas similares y sin una solución clara. Súmale dos personitas que tenian un sleep debt de +40 horas y estar en la víspera de mi vuelta a Barcelona. Con dos mandos en mano a lo Sakurai, siguiendo una guía a la que no se le ocurre señalar cuántos checkpoints skippear para llegar al sitio que necesitas, me armé de la paciencia que no tengo y diligentemente repetí los capítulos donde están los 6 bancos en los que hay que sentarse mientras Miki descansaba y comía un poco. Me sentaba, dejaba que el diálogo sucediera entero, luego iba hasta el siguiente checkpoint para asegurarme de que se guardaba. *Cliiing* Trofeo.
Pero la prueba final estaba por llegar. El trofeo de Cold Potato, que te pide pasarte 7 fases seguidas de un minijuego de habilidad sin fallar. Ok. Solo es justo lo que peor se me da del mundo en el formato que más odio del mundo, y con un compañero de fatigas que se encontraba terriblemente mal y necesitaba urgentemente dormir. Miki sugirió probar unas pocas veces (por mí, él se lo pasaría a la primera con cualquier otro jugador con su skill xD) e irnos a dormir para abordarlo la mañana siguiente. Yo, internamente, pensé que mi objetivo principal era que el chico pudiera descansar ya mismo. Pusimos un vídeo de YouTube para estudiar cada fase antes, y Miki iba explicándome los puntos claves para mi personaje. Me puse en modo-Berserker-que-uso-para-resolver-las-room-escape-cuando-solo-queda-1-minuto y que nunca me ha fallado. Madre mía, el grado de concentración al que llegué era nivel Buddha. 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7. Lo fuimos pasando todo a la primera, la tensión iba creciendo pero yo me mantuve firme, enfocada en impresionar a Miki con mi capacidad de cumplir cuando se requiere. Nada me gusta más en la vida que llevarle la contraria a la realidad.
PLATINASO para ambos. ¡Y a dormir!




Replica a Phaazoid Cancelar la respuesta