
Jugar el primer Pikmin a día de hoy es como un bálsamo para el corasonseto. Te engancha, te mima, te reta y te acuna en un Planeta Tierra silvestre, encantador, y unas melodías que te llevan entre la calma y el peligro, mientras experimentas la crudeza de la naturaleza siendo natural, trágica pero bella. Perfecta.
Un hombre coraje, unas criaturas fasiendo la suya y la mano de Dios (la moi) impartiendo injusticias a golpe de joy-con. En mi defensa diré que el Wii-mote era mucho más preciso para los controles, así que no me parece raro que el jerocidio haya alcanzado nuevas cotas. ¡Ya se sabe que el mundo está muy polarizado en los tiempos que corren!
El juego me ha durado dos días porque no tiene mucho más si te preocupas de coger, al menos, una pieza por día. La estrategia no es muy compleja, pero sí muy satisfactoria. Y los textos de historia son muy entrañables. Leyendo pensaba en el gran contraste entre una infancia con Pikmin y lo que se les ofrece ahora… muy lastimoso (U^_^)
Fun fact: Me acabo de dar cuenta que juego el Pikmin 1 cada 10-12 años, jajajaja (cuando tenia 12 años, a los 22 y ahora). Voy a ponerme una alarma para el 2034…





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