
No es normal lo que me gustan y vician los deckbuilders (>o<) Además se me dan increíble, entonces siempre quiero sacar todo, jajajaja. Me encanta hacer los logros/trofeos porque suelen pedir maneras de jugar muy concretas, así que acabas descubriendo todas las facetas posibles.
Este lo descubrí a principios de enero, cuando fui a casa de mi amigo Andrés para celebrar nuestros cumpleaños y lo estuvimos jugando toda la tarde en su salón-templo del vicio eterno. Pocos días después me lo compré, y 96 horas después, aquí estamos; he superado al maestro dejando el juego finiquitado al chento per chento, jefe secreto incluido 😛
Wildfrost es una muy digna alternativa a Slay the Spire y Monster Train, los reyes absolutos del género. Este año van a salir sendas secuelas, así que el mono está por las nubes y este las ha paliado con méritos.

La verdad es que en gráficos sí les gana, porque es sin duda el más bonitito ^^
Por lo demás, Wildfrost es muy divertido, pero tiene un problema serio con la progresión que le tienes que saber perdonar xD. La curva de aprendizaje es un poco brusca y puede llegar a frustrar, pero por el mismo motivo es tremendamente satisfactorio superarla y llegar a dominarlo.
Su gran fallo es una decisión de diseño específica: el equipo que llevas en la run, si ganas, se coloca como primera fase del jefe final para la siguiente. Esto hace que la estrategia acabe siendo no chetar demasiado tus criaturas y centrarte en las cartas de mazo, lo cual es un engorro permanente en tu partida del que no puedes escapar…
Los logros que me volvieron panera fueron los de pasarse una run solo con tu compañero inicial, la de no usar ni un solo charm y el de 3 victorias consecutivas. Cuando completas esto, eres oficialmente un crack, jajajaja. Luego me hice ya la «ascensión» hasta el nivel 10 para llegar al boss secreto y derrotarlo. Es tremendo, pero si te haces un equipo enfocado al silenciar no es tan complicado (lo he derrotado al cuarto intento de run).
En fin, ¡que me ha encantado! Gracias, Andresito :*






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