Este es el F-Zero que tuve de pequeñita, así que ha sido una experiencia curiosa volverlo a jugar 27 años después (my goddo!).
Ahora sí, he podido cogerme el mismo personaje que yo llevaba entonces. La nave no es rosa, pero a cambio no llevas un vinagretus xD.

Recuerdo que en nuestra Nintendo 64, en casa, llegaron a estar todas las naves desbloqueadas (aún así, no hay ninguna otra mejor que White Cat :P). Eso quiere decir que entre mi padre y mi hermano se pasarían todas las copas en dificultades chungas, muy chungas y extra chungas.
Yo no aspiro a tanto y me limito a la más baja, Novice. Eso sí, me he tomado la molestia de quedar primera en todas y cada una de las carreras ^^

Las pistas de esta entrega son una absoluta locura. Me ha hecho gracia que la experiencia se ha sentido prácticamente igual que cuando las jugaba antaño, jajaja.
Las diferencias con el de SNES ya son notables. Aquí la destrucción de naves ya es el factor principal sobre el que la saga construirá su identidad. Por ese mismo refinamiento, la estructura de las carreras es ahora la clásica de 3 vueltas, sin todo ese sistema de eliminación por el que tenías que llegar en una posición cada vez más alta para mantenerte en la carrera.
Alguna gente se queja del mapeo del mando para este título y también de la sensibilidad del stick izquierdo, pero yo no tengo mucha opinión porque no he hecho ninguna técnica avanzada más allá de salir volando por los aires y lograr mágicamente regresar a pista xD.
PD: Esta entrada ha sido escrita con mi nuevo MacBook Air.





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